Hay despidos que buscan el peor momento. Este llegó cuando nuestro cliente estaba de baja médica, intentando recuperarse — y la empresa no solo le comunicó el cese: además lo dio de baja en la Seguridad Social, dejándolo sin cobertura justo cuando más la necesitaba. Presentamos denuncia ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y el resultado fue claro: empresa sancionada, trabajador readmitido y de nuevo en alta. Hoy se recupera protegido, sin la angustia de saberse indefenso.
El punto de partida: un despido en plena baja médica
Nuestro cliente se encontraba en situación de incapacidad temporal — de baja médica — siguiendo el tratamiento necesario para recuperarse. En lugar de respetar ese derecho a curarse, la empresa decidió prescindir de él en pleno proceso. Un despido nunca es agradable; uno comunicado mientras el trabajador está enfermo y de baja añade, a la pérdida del empleo, una presión difícil de sostener: la sensación de quedarse sin red justo en el peor momento posible.
Por qué esto no podía quedar así: el marco legal
Dos planos jurídicos jugaban a favor del trabajador. El primero, en materia de Seguridad Social: no mantener de alta a quien debe estarlo es una infracción tipificada en la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS), que la Inspección puede comprobar y sancionar. El segundo, en materia de despido: extinguir un contrato por el hecho de que el trabajador esté enfermo o de baja choca de frente con la prohibición de discriminación por razón de enfermedad o condición de salud que recoge la Ley 15/2022 de igualdad de trato. Un despido así no es solo cuestionable: puede ser declarado nulo, con la obligación de readmitir y reponer al trabajador en todos sus derechos.
Dicho de otro modo: la empresa no se había limitado a tomar una decisión discutible. Había dejado un rastro documental de una irregularidad clara y comprobable — la baja indebida en la Seguridad Social — que era el punto de apoyo perfecto para actuar con rapidez y con solidez.
El resultado: sanción a la empresa, readmisión y alta restablecida
La actuación inspectora dio la razón al trabajador. La empresa fue sancionada por su conducta y la situación se regularizó: el trabajador fue readmitido y repuesto en su alta en la Seguridad Social. Hoy vuelve a figurar de alta mientras continúa de baja médica, exactamente como debió ser desde el principio — con su cotización al día y su prestación garantizada.
Pero más allá de los trámites y las cifras, lo importante es lo que esto significa para una persona que solo quería recuperarse: ha dejado de estar indefenso. Puede centrarse en sanar sin la angustia añadida de saber que, administrativamente, lo habían borrado del mapa. Ahora está protegido.
El resultado en cifras
Trabajador readmitido
Recuperó su puesto tras una extinción que nunca debió producirse estando de baja médica.
Empresa sancionada
La Inspección de Trabajo confirmó la infracción y la empresa respondió por ella.
De nuevo de alta y protegido
Vuelve a estar en alta en la Seguridad Social mientras se recupera, con su prestación garantizada.
No siempre el éxito se mide en una indemnización. A veces se mide en algo más básico y más valioso: devolver a una persona al lugar del que nunca debió salir, y permitirle curarse con la tranquilidad de saberse amparado.
¿Te ha pasado algo parecido?
Despidos comunicados durante una baja médica, bajas en la Seguridad Social que no deberían haberse producido, trabajadores que descubren que han dejado de cotizar sin saberlo: son situaciones más frecuentes de lo que parece, y casi siempre tienen respuesta. La enfermedad no es una causa válida de despido, y la Seguridad Social no es un registro que la empresa pueda manejar a su antojo.
Primera valoración del caso sin compromiso. Escríbenos desde el formulario de contacto o llámanos, y te diremos con franqueza si tu situación tiene recorrido y cuál es el mejor camino: denuncia ante la Inspección de Trabajo, impugnación del despido o ambas.